DIRECTOR DE ALDEA “MIS AMIGOS” ASEGURÓ INOCENCIA FRENTE A FAMILIAS DE NIÑOS QUE DENUNCIAN ABUSOS Y MALTRATOS

Luis Ortúzar González, director de Aldea “Mis Amigos” citó a los apoderados del Hogar y frente a toda su familia juró que la denuncia “por posible abuso sexual” en su contra es falsa. Se declaró “inocente, no se ha demostrado nada, están hablando de una niña que vivió acá hace cuatro años. La niña nunca estuvo en coma y nunca estuvo hospitalizada por intento de suicidio. Mis abogados han ido dos veces a Fiscalía para apurar esto, y seré muy feliz cuando me citen a declarar porque la verdad es una sola, los niños jamás han sido maltratados. Todo tiene que ser probado por tribunales. Mi verdad es que me respalda mi familia y estos 29 años en el Hogar. Jamás se me pasaría por la cabeza hacer algo así”. Macarena Álvarez, Jefe Técnico de la Aldea reforzó su declaración agregando que cuando se supo de la denuncia “fueron entrevistados más de 40 niños de todos los Tribunales de Familia”.

Sobre la misma, Ortúzar fue acorralado por una madre que le recordó cuando un guardia agarró del pelo a un niño, y él respondió dubitativo: “No sé, no los quiero desviar ahora con otros temas”. Pero los padres no se quedaron callados -y con documentos en mano-, argumentaron que su principal molestia tiene que ver el maltrato hacia sus hijos por parte de algunos tíos, tías y/o cuidadores de trato directo. También reclamaron por ciertos informes que han entorpecido algunos juicios, perjudicando severamente el egreso de sus niños, ya que al llegar a manos de los jueces de Familia presentaban párrafos incongruentes, maliciosos, fuera de contexto, y eso los ha dejado en un punto muerto, teniendo que partir de cero.

El Director dijo que “el Sename estaba informado, invitado, y no solamente por teléfono, sino que por correo electrónico”, pero no hubo representantes en esta junta…. ¿Ven a alguien del Sename?”, preguntó Luis Ortúzar ironizando con los padres que le recordaron sobre la notificación que le hizo el Servicio Nacional de Menores en mayo de este año “por posible delito de abuso sexual” en contra de una adolescente que vivió en este organismo colaborador. “Es un caso de alta complejidad y hay diligencias pendientes”, se nos informó sobre esto en Fiscalía.

Finalmente los padres recibieron el amenazante mensaje del Director, quien les advirtió que quienes iniciaron esto deberán atenerse a las consecuencias y asumir su responsabilidad ante la justicia. Llamó la atención entre los apoderados la cordialidad con la que fueron recibidos y acciones poco usuales durante las últimas semanas, como por ejemplo facilidad para las salidas de los niños por el fin de semana y gestión inmediata de informes y visitas de trabajadoras sociales a sus casas.

El segundo caso grave

Estaba pendiente la publicación de los testimonios en esta segunda parte, sin embargo, el aumento de denuncias durante las últimas semanas hizo que tuviéramos que fragmentar los relatos debido a su extensión. La siguiente historia tiene varias aristas, y su protagonista pasó por problemas que no tienen dimensión. Sus dramas partieron con la vulneración a sus derechos como hija, como mujer, como madre, y como compañera. Esto versus un Sistema que permite que los niños institucionalizados crezcan en un ambiente hostil, que simplemente no opera a tiempo como debiera, que no funcionó para esta madre de manera eficiente y que no le dio apoyo psicológico. Este peso la hizo colapsar y tocó fondo. Hoy teme que llegue el día en que no vuelva a ver a sus hijos menores, ya que están bajo susceptibilidad de adopción. Contradictoriamente, el Tribunal le pide que “continúe con las visitas para mantener el vínculo afectivo”.

Esta mujer de iniciales LCGE, tiene 44 años, y contó detalles sobre lo que han vivido dos de sus seis hijos. Los menores llegaron a Fundación Aldea “Mis Amigos” a los 6 y 9 años, bajo una “medida de protección”. El menor de iniciales CGAJJ ya pasó por el Cread Galvarino. Su madre comenta con mucha tristeza que cada vez que lo visita está como “drogado, se le dobla la cabeza, si come algo lo vomita, y tiene su mirada desviada. Parece que lo drogan para que no hable conmigo sobre lo que le pasó. Cuando me contó que lo habían violado fue terrible para mí, estuve como dos horas en el paradero de la micro llorando, no me avisaron, tampoco llevaron a mi hijo al Servicio Médico Legal, mi pareja quiere mucho a mis niños, de hecho los reconoció legalmente. Él tuvo ganas de pegarle al Director cuando se enteró de esto… Imagínese cómo se sentiría si sabe lo que le pasó a su hijo dentro de un lugar donde se supone lo iban a cuidar. Y más encima el Director lo amenazó, y mi pareja no pudo entrar al Hogar por harto tiempo, no vio a los niños. Me siento mal cuando voy a ver a mis hijos porque las personas que nos atienden nos tratan con mala voluntad y nos retan, no dan ganas de ir. A uno la ven pobre y pienso que es por eso”.

En uno de los informes emitidos al Tribunal de Familia, por Consuelo Pinto (psicóloga Infanto Juvenil), Macarena Álvarez y Raquel Cea (Trabajadora Social) de Aldea “Mis Amigos” se indicó que la madre “no demuestra afecto por sus hijos y que mientras los visita ellos juegan todo el rato con su teléfono celular, que no hay comunicación entre ellos”. Consultamos a LCGE, y explicó que “es cierto que les presto el teléfono a los niños cuando voy porque es el único rato para ellos donde están cerca de la tecnología y si eso los hace felices obvio que se los voy a prestar, todos los papás lo harían, no creo que eso sea importante. También es cierto que me pierdo de visitarlos por meses porque a veces la salud no me acompaña, tuve una depresión y no conseguí ayuda… tengo trabajo esporádico, no siempre tengo plata para la micro, y se me juntan varias cosas… para visitar a los niños viajo dos horas a Peñaflor, y a veces he llegado y me han dicho que no los puedo ver y me tengo que devolver. Es mentira que no hay afecto por mis hijos, los quiero mucho, y haré lo que pueda para que no sean adoptados, tengo una casa para poder estar con ellos, lo que pasa es que me han puesto muchas barreras para poder llevármelos, y además no tengo apoyo de mi familia, entonces como hicieron el despeje familiar me vieron sola y encontraron que no cumplo con los requisitos”.  

¿Qué pasó con las medidas de protección?

Esta madre nos dejó de una pieza cuando reveló que su hijo CGAJJ fue víctima de abuso sexual y violaciones reiteradas al interior de Aldea “Mis Amigos”, situación que originó la primera alerta en enero de este año, cuando María Teresa Pérez, Educadora de Trato Directo informó a la Trabajadora Social Carla Sepúlveda que el menor le había practicado sexo oral a uno de sus pares.

Las funcionarias avisaron al Director del Hogar y a la Jefe Técnico Macarena Álvarez, quien redactó una circular (2308). El tema se tomó como un hecho “no constitutivo de delito” porque estaba enmarcado “más bien dentro de lo que se debe considerar como una interacción sexualizada entre pares que se encuentran en una etapa del desarrollo cercana, en donde no se percibe la utilización de la fuerza o uso de poder entre los involucrados; por el contrario ambos se perciben como pares que comparten un lazo de amistad”, palabras del Director.

Por su parte, la madre aseguró que sólo supo de este hecho hace un par de meses, cuando durante una visita, un amigo de su hijo lo ayudó para que contara. Sin embargo, en enero de este año, Luis Ortúzar González informó al Centro de Medidas Cautelares (CMC) que la madre sería notificada sobre lo ocurrido ese mismo mes, lo que no pasó, según nos corroboró LCGE. Pese a que el Director del Hogar informó al CMC que se había resguardado ante posibles nuevos acontecimientos relacionados con lo anterior, a los dos meses se supo que el niño había sido violado por el mismo menor de 13 años. Tampoco le avisaron a la madre.

El parte policial indica que fue atacado sexualmente en reiteradas ocasiones, y según le contó a su mamá: “Un niño más grande lo perseguía y lo encerraba en el baño o en la pieza, que si no le hacía caso lo iba a molestar, le tapaba la boca y le hacía heridas en su trasero, lo amenazaba y le pegaba para que no hablara, lo violó por lo menos 5 veces, y nadie se dio cuenta. Me da terror pensar en esos momentos, cómo se iba a dormir mi hijo, solo, sin consuelo, sin que lo ayudaran, dónde estaban los cuidadores, el Director, las personas que trabajan ahí. He cometido errores, pero mis hijos están ahí para ser protegidos”.

Hasta septiembre de este año, no se había realizado “el ingreso efectivo del niño agredido al Programa de Reparación en Maltrato Grave”, según Oficio emitido por el Tribunal de Familia, y se extendió la “medida de protección” de los niños por tiempo indefinido, posiblemente hasta que sean adoptados, pese a la angustia de la madre y el vínculo que existe con sus dos hijos.

Su hermanito también fue abusado

En menos de un mes se supo del abuso sexual de su otro hijo de 6 años. El niño iniciales CGAEV,  vivió en la Casa Nacional del Niño y el año pasado llegó a la Aldea “Mis Amigos” también bajo un “programa de protección”. En abril llamaron por teléfono al Hogar, avisando desde el colegio que el niño había sido sorprendido junto a otros dos niños “en el invernadero del establecimiento, teniendo una interacción sexualizada donde CGAEV fue una de las víctimas. Ambos con los pantalones abajo, el trasero levantado y un tercer niño de 10 años” tratando de penetrarlos.

Acto seguido llevaron a los menores al Hospital de Peñaflor, para constatar lo sucedido, donde profesionales de la Salud indicaron que por ser niños de 6 años no era “pertinente efectuar pericias sexológicas, no obstante, dependería de lo que Fiscalía determinara”, así es que se fueron a Carabineros, donde tomaron contacto con el Fiscal quien definitivamente sugirió no llevar a los menores al Servicio Médico Legal por ser menores de 14 años, se dejó la constancia y el niño volvió al Hogar.

Sobre la misma intervino el Centro de Medidas Cautelares de Santiago, abriendo una “causa proteccional por vulneración de sus derechos”, se envió al niño a una curadora Ad Litem y con profesionales del Programa Reparación de Maltrato (PRM). En julio, entregaron el resultado de la evaluación: “El niño muestra mucha angustia, retraído e introvertido tras el episodio ocurrido. No logra verbalizar su estado de ánimo y demuestra un cambio significativo en su desarrollo emocional”. Hasta el momento los niños mantienen el mismo estado, según nos relató la madre. 

La denuncia que mantiene a Luis Ortúzar González en la mira de la Fiscalía, también llegó a manos de la curadora Ad Litem de estos hermanos: “Dada la gravedad de los hechos, solicito informe de la situación actual de los niños para saber si existe una posible vulneración a sus derechos. Así mismo cabe mencionar que el Director del establecimiento -en cuestión-, a la fecha sigue en ejercicio de sus funciones, encontrándose en desacato por no obedecer lo que estipulado por vuestro Tribunal, tal como se informa en el Oficio 500, por tanto se solicita que se reitere la desvinculación del cargo y cese de funciones”.

Otro asunto que llamó la atención en esta investigación tiene que ver con las salidas de los hermanos a la casa de Georgina Pastoriza, voluntaria del Hogar Aldea “Mis Amigos” no hay registro autorizado en el Tribunal de Familia, y su madre no fue informada. Tampoco le avisaron cuando su hijo mayor “se cortó el antebrazo en noviembre del año pasado.

Los reclamos que más se repiten, y que profundizaremos en las próximas declaraciones:

1.- “La tía Juanita tiene tres denuncias por golpes a los niños, los tapa con la intención de asfixiarlos y sigue trabajando en el Hogar. Lo mismo la tía Tere quien el fin de semana que pasó empujó a un niño contra un mueble y le dejó su cuerpo morado”.

2.- “Funcionarias del Hogar se han burlado de nosotros, se han reído en nuestras caras porque nos han sacado a la fuerza del Hogar, y nos hemos quedado sin ver a los niños. Al mínimo error suspenden las visitas y castigan a los niños”.

3.- Perciben que los menores están bajo “amenaza” para no contar lo que les pasa durante las visitas. “Cuando nos vamos de las visitas mandan a los niños a limpiar los baños que ocupó el público”.

4.- “Hay tías que botan la comida a la basura delante de los niños, algunos tienen hambre, pero la botan igual”.

5.- “Cuando uno de los niños hace problema los dejan a todos sin visitas y nos les avisan a los padres, hay algunos que viven en otras ciudades, llegan al Hogar y recién ahí se enteran que no podrán ver a sus hijos. No existe protocolo que notifique a los familiares que las visitas se suspendieron”.

6.- “En la parte de atrás del Hogar matan gallinas y chanchos. En una de las visitas a mi hijo toqué su carita y se quejó. Me contó que una tía había dejado sus mejillas muy delicadas porque le abrió la boca a la fuerza para que se tragara la carne de chancho que él no se quería comer porque había quedado cruda, no estaba bien cocinada”.

7.- Que “alejan de a poco a los niños de la familia, inventan algo que nos perjudique en el informe que mandan al Tribunal y ahí empieza la pesadilla. Después prohíben ver los niños, después hay que volver a pasar por la psicóloga, y después ponen otros obstáculos para no ver a los niños, y así pasan los meses. Después dicen que no fuimos a las visitas cuando son ellos quienes las suspenden y no nos avisan. Nos hemos tenido que devolver a las casas con cosas compradas y con la pena de ver a los niños llorando afirmados de las rejas y haciendo pataletas, mientras las tías los entran arrastrándose”.

8.- Que buscan a las Cuidadoras de Trato Directo por Facebook, ahí publican los avisos, por lo tanto “llega cualquier persona a trabajar a ese Hogar”.

9.- Dicen que “los padres no estamos aptos para ver a los niños. Nos amenazan que no veremos más a los niños, y a ellos les dicen que no verán más a sus padres. Ni siquiera nos hacen exámenes que corroboren que no estamos aptos”.

10.- “Muchas veces nos ha pasado que no nos dejan firmar el libro de asistencia los días de visitas, y después figuramos como que no fuimos a ver a los niños. También nos encontramos con que la oficina está sola, uno puede entrar hasta el fondo, no hay vigilancia los feriados ni fines de semana. A veces hemos visto niños pasándose a la casa del lado, y otros que se han escapado. En este momento hay varios niños fugados que aún no dan señales de vida, incluso uno de 5 años que se arrancó del Hogar y que todavía no encuentran, entonces ¿dónde está lo que dice el Tío Luis que en este Hogar no pasa nada?”.

11.- “Hace muy poco egresó un niño (Án…), que a todos nos tenía muy preocupados porque era muy maltratado,  nadie lo visitaba, y cada vez que visitaba mis hijos lo veía con moretones o con algo en los ojos, bien calladito”, existen imágenes que lo evidencian. 

Continuará…

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